Gracias

Querido alumnado:
Hoy quiero dedicaros unas palabras a quienes me habéis enseñado que con cada curso que compartimos, no solo enseño, guio o comparto lo que sé, sino que he comprendido que se trata de aprender, escuchar y crecer con vosotros, me habéis enseñado que no se trata solo de transmitir conocimientos, sino de acompañar y creer en el potencial de las personas. Me recordáis con cada sesión que la prevención no es solo un conjunto de normas o procedimientos: es una forma de pensar, de actuar y de valorar la vida.
Cada clase, cada duda, cada sonrisa, me recuerdan porque sigo aquí. Gracias por vuestro interés, por las experiencias que compartieron y por hacer que cada clase fuera un espacio vivo, lleno de preguntas, risas y reflexión. Gracias por enseñarme, también a mí, que siempre se puede mejorar, que la seguridad se construye entre todos y que formar es una manera hermosa de dejar huella. Gracias por la confianza, por la energía, por la autenticidad. Gracias por hacerme sentir que vale la pena seguir formando, seguir aprendiendo y seguir soñando con un mundo donde el aprendizaje transforme vidas.
Me llevo recuerdos, aprendizajes que quedarán conmigo para siempre y una de las razones por las que sigo aquí, con el mismo entusiasmo (o más) que el primer día.
Me dais motivos para seguir adelante, para seguir formando, para seguir creyendo en lo que hago, en momentos en los que me he replanteado si de verdad servía para algo tanto esfuerzo. Porque detrás de cada casco, cada señal y cada protocolo, hay personas —y vosotros sois la prueba de que vale la pena seguir sembrando conciencia y compromiso.
¡¡GRACIAS!!
Las buenas preguntas, superan a las respuestas fáciles. Paul Samuelson.