Gestión de la edad

No cabe duda que cada vez más la longevidad viene acompañada de un aumento de la edad media en las sociedades, a la par que disminuye la tasa de natalidad.
Esta longevidad ha sido fruto de avances sociales, políticos y económicos pero, ¿por qué supone una amenaza ó problema a resolver?, incluso en algunas lecturas se habla de lastre demográfico. Pero, lejos de suponer un inconveniente, las empresas tienen que gestionar adecuadamente la edad en las organizaciones, maximizar la experiencia y el conocimiento de las mismas, adaptar incluso actividades y horarios, incidir en su bienestar ergonómico y psicológico, facilitar el intercambio entre generaciones para poder avanzar.
Debido a los problemas existentes, y a que los más jóvenes retrasan su entrada al mercado laboral y la natalidad decae, se ha visto en la necesidad de alargar la vida laboral.
La edad no cabe duda que está relacionada con el deterioro de la salud, pero no siempre se manifiesta de forma igualitaria en todas las personas. Por ello desde un punto de vista preventivo hay que garantizar la salud e integridad física y psíquica de las personas trabajadoras, según su edad, sin obviar que va unida a la experiencia vital y profesional de cada uno.
Por todo ello, las empresas deben:
- adaptar el trabajo a las capacidades humanas (físicas y mentales), teniendo en cuenta el paso del tiempo que puede causar cambios en las capacidades cognitivas,
- tener en cuenta la incidencia de la edad en los factores psicosociales, tiempo de trabajo, autonomía, carga de trabajo, variedad, contenido de la tarea, régimen de turnos, discriminación por edad....
- tener en cuenta la edad en las evaluaciones de riesgos y la vigilancia de la salud, para detectar problemas,
- tener presente el impacto de la edad en la siniestralidad laboral, ya que a más edad las enfermedades profesionales aumentan y las incapacidades temporales son más largas, lógico por el deterioro físico que se sufre.
Para concluir, ya se habla de dicha gestión de la edad en las empresas, pero son muy pocas las que implantan medidas reales y efectivas, del dicho al hecho, nos queda mucho camino por recorrer, siendo necesario hacerse eco y que sea una realidad porque las previsiones apuntan a que cada vez habrá más trabajadores mayores y tarde o temprano nosotros seremos uno de ellos.
Los sueños son renovables. No importa cual es nuestra edad o condición, siempre hay inexploradas posibilidades dentro nuestro, y nueva belleza esperando nacer. Dale Turner.