Exponernos a la Luz
Estando próximos a la primavera y con ella a una exposición mayor de luz, debemos saber la importancia de protegernos no solo de la luz solar, sino también de la luz azul.
El hecho de que la capa de ozono disminuya no quiere decir que exista menor riesgo, ya que se mantiene en sus niveles más peligrosos, y mayor, cuanto más elevada es la contaminación ambiental, según estudios científicos puede triplicar su nocividad en la piel.
El cáncer de piel es evidente y podemos genera políticas de autocuidado, hay factores que influyen como el albedo (viene de "albus", que significa luz blanca o color pálido y que designa también a la propiedad que ilumina el suelo y su atmósfera. Es por tanto, la radiación que refleja la superficie terrestre y la devuelve a la atmósfera, para que se entienda en zonas de nieves perpetuas o hielos, como en los polos, el albedo es muy alto porque la nieve y el hielo reflejan prácticamente toda la radiación solar. Los bosques tienen albedo bajo porque el color verde absorbe mucha radiación y por tanto no reflejan casi la luz del sol).
Por ello es importante protegernos del sol, exponiéndonos menos a los rayos solares sobre todo en la horas centrales del día, pero a veces no en todos los trabajos es posible, por lo que tendremos que recurrir a protegernos el cuerpo con protección solar FPS 50. Pero antes de proceder a su aplicación tenemos que tener en cuenta:
- aplicar 20-30 minutos antes de la exposición
- 1/2 cucharadita de té para rostro, cuello, orejas y nuca
- 1 cucharadita de té por cada brazo expuesto
- reaplicar cada 3 horas
Si aún no te he convencido de la necesidad de protegerte del sol dejo el siguiente video de un estudio que se hizo para ver los cambios no visibles en la piel con una cámara ultravioleta.
Luego tenemos la luz azul, que es una radiación electromagnética proveniente del sol y de aparatos electrónicos que también afectan a la piel y a nuestro sistema hormonal ya que altera los ritmos circadianos del sueño-vigilia. Esta luz tiene una capacidad de penetración en epidermis y en la dermis, llegando incluso a la hipodermis (que es la capa más profunda de nuestra piel) provocando inflamación, estrés oxidativo (es un proceso que se produce en nuestro cuerpo debido a un exceso de radicales libres y a la falta de antioxidantes para contrarrestarlos. El aumento de estos radicales libres y de oxígeno en nuestro cuerpo da lugar a que nuestras células se oxiden, afectando a sus funciones y dañándolas), sequedad, manchas y arrugas.
El exceso de estos aparatos electrónicos provoca un desequilibrio entre la hormona melatonina y la hormona cortisol provocando insomnio, menos recuperación de las neuronas y mayor envejecimiento. Por lo que tenemos que prevenir también dicha exposición, no más de 6 horas, utilizar un protector de pantalla, activar el filtro (configuración de luz nocturna) cuando se usa de noche.
Por tanto la luz azul es también dañina porque emite aproximadamente el 50% de los radicales libres que se genera en la piel, producida por el espectro de color visible, afectando a la barrera cutánea porque inhibe la producción de lípidos que hace que la piel se pigmente.
Los genes cargan el arma..... y el ambiente aprieta el gatillo. Dra. Judith Stern.