Cuando descansar agota

21.08.2025
Imagen de 畅 苏 en Pixabay
Imagen de 畅 苏 en Pixabay

Cuando el descanso pareciera que es el remedio contra el cansancio, a veces experimentamos todo lo contrario, pero ¿por qué ocurre esto?. 

El psicólogo Ad Vingerhoets observó en él mismo que enfermaba cada fin de semana. No es de extrañar cuando un 3% de la población presenta dolor de cabeza, fatiga, resfriados, etc., justo cuando empiezan su descanso. 

La respuesta es debido a nuestra hormona del estrés (cortisol), cuando estamos bajo presión, nuestro cuerpo entra en modo supervivencia, así el cortisol lo que hace es mantener activo nuestro sistema inmunológico, pero cuando dejamos de trabajar, ese nivel de alerta cae. 

En una sociedad en la que pareciera que debemos estar siempre haciendo algo, ya que el descanso no está bien visto, es considerado en muchas ocasiones una pérdida de tiempo, por ello muchas veces en vacaciones tenemos la necesidad de sentirnos útiles y planear demasiadas cosas. Es importante cuánto descansamos y cómo. Podemos tener el descanso activo (pasear por ejemplo) y el descanso pasivo (ver la televisión sin moverse del sofá). A pesar del tipo de descanso que hagamos, es curioso que cuanta más necesidad tenemos de descansar, menos capaces somos de parar, por lo que el agotamiento se acumula y el cuerpo colapsa.

Tenemos que redefinir el descanso para cuidarnos mejor, no se trata de no hacer nada, sino cosas que nos llenen, bajar el ritmo de forma gradual, elegir ocio duradero (caminar, pintar, leer, etc...), proteger el tiempo libre (evitar la multitarea, pantallas, etc...), atender el sueño, la alimentación, la relajación, el movimiento,...., aburrirnos o incluso respirar con calma alimentan nuestra salud mental. 

Feliz y merecido descanso. 

Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. (Elbert Hubbard)

 

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